Valeria fue la primera persona en acercarse a la autocaravana. Subida a su bici y dando vueltas, fue capaz de hilvanar una pregunta tras otra para comprender mejor qué es lo que veníamos a hacer al pueblo. Nos preguntó sobre el proyecto, sobre la autocaravana, y sobre cualquier cosa que se le pasaba por la cabeza… y eso nos encanta. No dudamos en hablar con su madre para que Valeria nos contara más detalles de su vida en el pueblo.
Llegó a Asiegu con solo un año, y aunque nació cerca de Santander, este pequeño pueblo de Asturias es el único hogar que recuerda. Aquí, la libertad es su tesoro más preciado: «Puedes estar sola, ir a donde quieras», dice con la seguridad de quien sabe que las calles son suyas.
Para ella, este rincón de Asturias no es solo un lugar: es el mapa de su infancia, de sus juegos, donde cada cuesta, cada corcho vendido para conseguir la deseada tirolina y cada carrera con las amigas, dibujan un mundo que, aunque pequeño, lo contiene todo.