En Calar de la Santa, el maestro no es alguien que se limita a entrar y salir del aula, es el padre de dos de sus alumnos, es primo y sobrino de muchos calareños, es el amigo de los padres con quienes anduvo de fiesta de joven. Juanjo es además de maestro, vecino, exalumno y actual director del colegio.
Nació en Moratalla, en el seno de una familia humilde de agricultores y canteros. Estudió en la antigua escuela del pueblo. Luego le tocó madrugar durante los años de instituto para bajar en autobús, por carreteras de montaña que daban miedo, hasta llegar a Moratalla. Y, finalmente, se fue a Murcia y después a Granada para seguir formándose. En 2009, aprobó las oposiciones de maestro. Podría haberse quedado en cualquiera de los sitios por los que pasó, pero cuando llegó el momento de decidir, su mujer y él apostaron por el pueblo. Se hicieron una casa y tuvieron dos hijos, y desde 2013 son definitivamente vecinos.
Hoy, dirige el Colegio Rural Agrupado del Sabinar, un colegio que cuenta con unos cuarenta alumnos de muchos pueblos, repartidos entre varias sedes, así como con once docentes a jornada completa y dos a media. Es muy interesante escuchar que trabajan por proyectos, porque aunque suponga cierto trabajo de planificación para los docentes, tiene más sentido. Aprenden desde lo que tienen, que afortunadamente está a la altura de cualquier centro de la Región de Murcia, y, desde el territorio donde están.
Nada más llegar el miércoles, tuvimos la oportunidad de conocernos. Poco o nada tardó en proponernos una actividad/taller con su alumnado, algo que siempre nos hace especial ilusión. Así, el sábado, convocados alumnos, y otros niños que vienen los fines de semana, nos enseñaron el colegio y el pueblo; nosotros les contamos por qué estábamos allí y cómo es nuestra vida nómada.
Mientras nos hablaban sobre el pueblo, pensamos en lo importante que es salir del pueblo dejando la puerta abierta para poder regresar. Juanjo volvió, y ahora se dedica a cultivar y cuidar el sentimiento de arraigo, para que esa puerta permanezca abierta en el interior de sus alumnas y alumnos.