José fue de los primeros en posar ante nuestra cámara. Un rato después, al volver a pasar por la plaza nos dijo, con una sonrisa, que le teníamos que pagar: que gracias a él estaban viniendo los vecinos; ¡la verdad es que estábamos teniendo un arranque muy intenso! En esos dos breves encuentros, nos relató una cantidad de anécdotas, que lo invitamos a que se acercara en otro momento para charlar con más tranquilidad.
A los doce años, en el centro de integración donde estudiaba en Jaraíz de la Vera, descubrió el deporte adaptado. En su primer año como deportista ya quedó campeón de Extremadura. Poco después, de España. Desde entonces ha competido en veintisiete países para representar a la selección española en lanzamiento de club y relevos —cuatro por cien y cuatro por cuatrocientos—. Es campeón del mundo, campeón de Europa y paralímpico en equipo. Ha construido su carrera desde la Vera cacereña, compaginando los entrenamientos con otros trabajos.
Ahora está en reserva —una figura nueva que reconoce a quienes han conseguido resultados y les permite seguir activos y optar a becas mientras preparan nuevas disciplinas. Está entrenando para halterofilia, mientras lo compagina con el trabajo para el Ayuntamiento de Arroyomolinos, pero sueña con obtener una plaza en un centro que esté en un pueblo más grande, para poder vivir en un pueblo con más actividad y opciones de ocio.
Nos confiesa que ha trabajado duro para poder desarrollar su carrera deportiva, muchas renuncias en fechas señaladas, como las fiestas de pueblo, para poder competir al más alto nivel.
«Me lo he ganado.»